viernes, 9 de diciembre de 2016

El Ajo, 2ª y última parte


PROPIEDADES ALIMENTARIAS DEL AJO

    Además de una medicina, el ajo es un alimento natural. Es una planta que no debería faltar nunca en la mesa y debería comerse siempre cruda, pues la cocción destruye sus componentes esenciales. Se debería comer en ensaladas crudo para no destruir sus propiedades medicinales.
   La composición alimentaria del ajo por cada 100 gr. está formada por los principales elementos siguientes:

Toxicidad del Ajo
   El Ajo es un alimento natural con propiedades muy destacadas, Sin embargo, debemos ser prudentes en su utilización en algunos casos concretos cuando haya problemas de coagulación de la sangre o en ciertos problemas estomacales.

Los Ajos como anticoagulantes naturales
   El ajo es uno de los principales anticoagulantes. El Ajo es capaz de hacer la sangre más fluida, lo cual es extremadamente importante en el tratamiento de enfermedades circulatorias, producidas por una sangre demasiado espesa.
   Teniendo en cuenta este aspecto, es normal que el Ajo se presente como un buen remedio para prevenir la aparición de coágulos y trombos en los vasos sanguíneos, que son los mayores responsables de la aterosclerosis o endurecimiento de las arterias, causantes de infartos, derrames cerebrales, trombosis, etc.
   Dada la capacidad del Ajo para hacer más fluida la sangre, deberían tomarse precauciones con los preparados de ajo en las siguientes condiciones:
- Problemas de sangrado o de coagulación sanguínea: En este caso no debe comerse Ajo ni tomar preparados con Ajo.
- Antes o después de una operación: En caso de cirugía la ingestión de  Ajo o de preparados de Ajo podría resultar peligrosa dado que disminuye la cicatrización de las heridas. Es mejor dejar de tomar Ajo unos 15 días antes de cualquier procedimiento quirúrgico y no tomar después hasta que se lo indique su médico.
- Embarazo y lactancia: Las mujeres embarazadas pueden comer ajo como alimento en cantidades normales, Sin embargo, se debe evitar los preparados medicinales de Ajo por qué no se ha estudiado suficientemente su nivel de seguridad en mujeres embarazas o en bebés lactantes.
- Algunas medicinas pueden interaccionar con el Ajo, como medicamentos anticoagulantes, ciertos medicamentos para el corazón, algunas pastillas anticonceptivas, etc. En caso de medicarse, es mejor consultar con el médico para evitar posibles interacciones.
- Debe evitarse el consumo de Ajos o preparados con Ajo con el consumo de otros preparados vegetales con propiedades anticoagulantes.
- Por su elevado contenido en yodo, no debería tomarse en caso de hipertiroidismo.
Las personas con estómago delicado no deben abusar del consumo de ajos

  Hay personas que son especialmente sensibles al Ajo. Por eso cuando ingieren este alimento, incluso en cantidades no demasiado elevadas, sienten que su estómago se resiente, manifestando acidez estomacal, eructos, flatulencias o incluso vómitos o diarrea.
   En estos casos es mejor reducir la ingesta de Ajo hasta aquellas cantidades en las que el estómago o la digestión no se vean afectados.
¡ Cuidado con el ajo como remedio aplicado sobre la piel
   El Ajo, en uso externo, puede provocar dermatitis por contacto por lo que debe utilizarse prudentemente. Nunca se recomienda este uso para problemas de la piel en niños pequeños.
   En remedios caseros, se utiliza el Ajo como remedio para el acné o como remedio para las verrugas. En estos casos, la aplicación de ajo sobre la piel debe hacerse de acuerdo a unas normas muy estrictas para evitar causar problemas importantes.
   En todo caso, si se presenta alguna duda, es conveniente consultar con el médico, farmacéutico o dietista  para evitar posibles contraindicaciones. En ningún caso deben utilizarse diferentes preparados de Ajo al mismo tiempo (cápsulas, tinturas, extractos etc.)
Para evitar problemas es mejor tomar este producto de una forma natural.

 

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jueves, 8 de diciembre de 2016

El Ajo, 1ª parte


Nombre científico: AlIium sativum L.
Familia. Liliáceas
Hábitat:
Se conoce desde tiempos remotos, habiéndose utilizado por la mayoría de las culturas, desde los antiguos egipcios, romanos, griegos hasta en la misma India u Oriente. Parece ser que su origen se ubica en Asia central, posiblemente en Kirguisia (sudoeste de la Siberia) desde donde se entendió ampliamente y se encuentra naturalizado en muchas partes del mundo.
CARACTERISTICAS: Planta perenne de la familia de las Liliáceas, los tallos aéreos pueden alcanzar  hasta 1 m. de altura. Las hojas planas de hasta 8 mm de anchura. Con flores verdosas o blanquecinas, a veces rosadas, muy poco abundantes (algunas veces inexistentes) que sobresalen con su largo pedúnculo sobre un cabezuela de bulbillos. Espata mucho más larga que la cabezuela. Bulbo (cabeza de ajo) formado por una envoltura blanca dentro de la cual se encuentran varios bulbillos (Los dientes de ajo).
Se conoce desde tiempos remotos, habiéndose utilizado por la mayoría de las culturas, desde los antiguos egipcios, romanos, griegos hasta en la misma India u Oriente. Parece ser que su origen se ubica en Asia central, desde donde se extendió ampliamente. No aparece naturalizado


HISTORIA:
   El término allium se debe a Virgilio y podría derivar de una palabra céltica, ah, que significa «caliente, picante». El término sativum es una contracción de seminativum, e indica «que se puede sembrar». El Ajo tiene una historia casi tan larga como la misma humanidad, su origen se pierde en la noche de los tiempos. Según comenta Plinio, era un presente ofrecido usualmente por los egipcios a sus deidades, y según Teofrasto, los antiguos griegos solían plantarlo en los cruces de los caminos como medida de protección; Horacio, en cambio, lo detestaba, al considerar que las personas que olían a Ajo desprendían un halo de vulgaridad. Dioscórides comenta que el ajo «expele las lombrizes del vientre, que aprecen pepitas de calabaça, y provoca la orina, expele todas ventosidades, enxuga el estomago, digiere los vapores ventosos [] haze que las mudanzas de las aguas no offendan, y clarifica la boz. El cozimiento del Ajo, cocido con tea (té), y encienso, relaxa el dolor de los dientes, si se enxuagan con el. Laguna dice: «Llámase el Ajo domestico en Griego Scorodon, y el salvage Ophioscorodon, que quiere dezir serpentino, porque huyen del las serpientes, á porque su tallo tiene algo de la figura de la serpiente. Espantanse algunos, que los Ajos aplicados por defuera corroan el cuero, y engendren llagas en las partes superficiales, sobre las quales se aplican y comidos, no offendan a las internas, aunque son muy mas delicadas que las externas. Quieren infamar algunos el Ajo, diziendo que engendra ventosidades, a los quales contradize Galeno en la fin del octavo libro de la methodo curativa».
Componentes activos principales
- Aminoácídos: Ácido glutamínico, argenina, ácido aspártico, leucina, usina, valina etc.
- Minerales: Principalmente: manganeso, potasio, calcio y fósforo y, en cantidades menores: magnesio, selenio, sodio, hierro, zinc y cobre.
- Vitaminas: Principalmente Vitamina B6 también vitamina C y , en cantidades menores: ácido fálico, ácido pantoténico y niacina.
- Aceite esencial con muchos componentes sulfurosos: disulfuro de alilo, trisolfuro de alilo, tetrasolfuro de alilo
-Aliína que, mediante la enzima alinasa, se convierte en alicina.
- Ajoeno, producido por condensación de la alicina.
- Quercetina
-Azúcares: fructosa y glucosa.


 Virtudes medicinales – Propiedades Terapeuticas
El Ajo es uno de los mejores remedios para la circulación
   El Ajo favorece la circulación. La presencia de componentes sulfurosos, así como la aliína, y del ajoeno  la hace muy importante en otorgar a esta planta propiedades antitrombóticas (no formación de coágulos en la sangre) por lo que resulta muy adecuada para fluidificar la circulación sanguínea y evitar o luchar contra las enfermedades circulatorias siguientes: arteriosclerosis, hipertensión, colesterol, infarto de miocardio, angina de pecho y otras relacionadas con una mala circulación como las hemorroides. (Medio gramo de tintura al día) (Crudo en ensalada) (Maceración de 100 gramos de ajo en 400 gramos de alcohol. Hay que tomar media cucharadita antes de irse a dormir)
   Una mejor circulación sanguínea permite un aporte mayor de oxígeno a las células y una mayor limpieza de las toxinas celulares. Comer Ajos puede ayudar a los escaladores, esquiadores deportistas o turistas a respirar mejor cuando escalan montañas o simplemente cuando la gente sale de excursión a la alta montaña. Mantener una dieta rica en Ajo ayudará a mejorar los síntomas del mal de altura o a prevenir su aparición.
El Ajo ayuda a bajar la hipertensión
El Ajo favorece la eliminación de líquidos
El Ajo es un buen diurético, es decir favorece la eliminación de líquidos corporales, siendo muy adecuada en casos de reumatismo, hidropesía, edemas, y vejiga. (6 gotas al día de extracto fluido) En caso de gota resulta muy interesante la decocción de 4 dientes de ajo en un litro de agua. Tomar 2 vasos al día.
El ajo es un buen remedio contra las bacterias
   El ajo es uno de los mejores bactericidas. Por su contenido en compuestos ricos en azufre, es, junto con el Ajo, uno de los mejores remedios naturales para combatir procesos infecciosos del aparato respiratorio
gripe, bronquitis, faringitis, etc.), digestivo (putrefacciones intestinales, diarrea, etc) o excretor (infecciones renales, cistitis, etc ).
El ajo para el resfriado
   Es famosa la historia del vinagre de los 4 ladrones, que nos cuenta como en 1721 cuatro condenados a muerte fueron dejados en libertad con la condición de que enterraran a los muertos de la peste de Marsella. Parece ser que no se contagiaron porque bebían vino con ajo.
  Por sus propiedades bactericidas, resulta especialmente indicado cuando el dolor de oídos responde a un infección interna del oído medio. (Comer ajo crudo en ensaladas)
   Las propiedades bactericidas del ajo también pueden aprovecharse para combatir o prevenir las intoxicaciones alimentarias. También el tratamiento de la vaginitis u otras infecciones de la vagina, o el tratamiento o prevención de enfermedades de transmisión sexual como la gonorrea. (Comer ajo crudo en ensaladas, tomar cápsulas de ajo, beber gotas de extracto fluido de acuerdo a las condiciones del prospecto).
El ajo favorece la digestión
   El ajo se considera un buen digestivo. Favorece la digestión, al estimular el hígado, la vesícula y el páncreas aunque debería evitarse en aquellos casos en que exista hiperclorhidria (acidez estomacal) así como en estómagos delicados, aunque parece tener un efecto positivo en el tratamiento de la úlcera ((Tomar crudo o machacado y mezclado con mantequilla)
Antihelmíntico: El Ajo ayuda a eliminar las lombrices intestinales, algo muy habitual en los niños pequeños. Igualmente las decocciones de dientes de ajo triturados se utilizan para expulsar la tenía o solitaria.


El ajo protege contra el cáncer
   Estudios recientes parecen asociar el consumo del ajo con la inhibición del Cáncer. Los compuestos azufrados parecen ser los responsables en la lucha contra la aparición de células cancerosas en el estómago, hígado, pecho, etc. El flavonoide  quercetina, por sus efectos antioxidantes, también parece jugar el mismo papel en este sentido,
   Este mismo flavonoide resulta muy útil para disminuir las reacciones alérgicas producidas por el polen.
Sida: El probado valor bactericida del ajo, así como sus propiedades antioxidantes, podrían ser interesantes en la ayuda contra las infecciones que se aprovechan del Sida para aparecer. (Comer hasta 5 ajos crudos por día o tomar cápsulas de ajo).
El ajo es muy buen desinfectante de la piel
   Las propiedades bactericidas del ajo se demostraron sobradamente en las dos últimas guerras mundiales, cuando se utilizaba su jugo para desinfectar las heridas de los soldados.
Picaduras de insectos, hongos o enfermedades de la piel: Sus propiedades bactericidas lo convierten en un buen desinfectante contra las mordeduras o picaduras de animales, especialmente de insectos, así como la mayoría de afecciones de la piel, especialmente infecciosas, como los hongos, llagas, heridas y quemaduras (mojar la zona afectada con una gasa mojada en tintura o simplemente frotar la parte afectada con jugo de ajo)
   También puede utilizarse para combatir la sarna (Frotar la parte afectada con ajo machacado en aceite de oliva), las (Cataplasma de ajo sobre la verruga, sin afectar el resto de la piel) o los callos (Cataplasma de diente de ajo machacado con un poco de perejil únicamente sobre la zona afectada, sin afectar al resto de la piel, porque en la piel sana puede producir ampollas) ( El ajo en uso externo puede provocar dermatitis por contacto en algunas personas)
Nota importante: Se trata de tratamientos muy agresivos por la naturaleza abrasiva de los componentes usados. Es importante aplicarlo solamente en la parte afectada de la piel, protegiendo el resto de la misma del alcance del producto.
   Una vez aplicado el tratamiento, se deberá tapar la parte afectada con una gasa y esparadrapo evitando que el contenido alcance las partes sanas que rodean la zona afectada. No deberán utilizarse estos tratamientos con los niños o personas muy sensibles a los que les podría producir ulceraciones.
Dolor de oídos: Para tratar las infecciones del oído - Otitis. (Suministrar un par de gotas de aceite de ajo dentro del oído, tapar con un algodón posteriormente)
Ardor de pies: Por sus propiedades fungicidas resulta muy adecuado para combatir el ardor en los pies producido por la infección del pie de atleta (Maceración de 8 o 9 dientes de ajo en aceite de oliva durante 3 días. Aplicar el aceite con una gasa entre los dedos de los pies.

miércoles, 7 de diciembre de 2016

Afecciones respiratorias, 5ª y última parte


Oligoterapia y vitaminas
Oligoterapia
   Estos preparados de oligoelementos se dispensan normalmente en ampollas bebibles unidosis de 2 cc. al día, que se retienen antes de ingerir.
• Cobre-Oro-Plata (Cu-Au-Ag). Es útil durante la convalecencia de una enfermedad infecciosa respiratoria donde predomina el cansancio y la falta de respuesta, así como en personas mayores.   También se puede administrar como preventivo en sujetos débiles y bronquíticos crónicos.
• Cobre (Cu). Se administra en casos de infecciones víricas con un componente inflamatorio, sobre todo a nivel de vías respiratorias superiores y en la fase aguda inicial. Ayuda a resolver y acortar este período.
• Bismuto (Bi). Es útil en casos de anginas y laringitis con una gran actividad antiinfecciosa local.          • Manganeso (Mn). Es aconsejable si hay un componente alérgico o asmático, ya que permite atenuar el espasmo bronquial.
• Manganeso-Cobre (Mn-Cu). Es útil en los casos de prevención de episodios infecciosos respiratorios, en personas predispuestas que se resfrían al mínimo cambio de tiempo o exposición al frío, y que se recuperan lentamente.
• Azufre (S). Tiene una potente actividad antialergénica y antiespasmódica de la mucosa respiratoria. En casos de rinitis crónicas y sinusitis, ayuda a mantener y regenerar la mucosa nasal lesionada por un proceso inflamatorio de larga evolución. Tiene una acción antiséptica antiinfecciosa.

Vitaminas

Las vitaminas son de vital importancia para potenciar las propias funcione de defensa del organismo.
• Vitamina C o ácido ascórbico: Produce un efecto inmunopotenciador y una acción antihistamínica (antiinflamatoria) útil en procesos catarrales. Dosis recomendadas: 1000-1500 mg/día.
• Vitamina A o retinol. Su acción antioxidante ayuda a preservar y regenerar las mucosas respiratorias dañadas por un proceso infeccioso. Dosis recomendadas: 7500 UI /día.
• Vitamina E: Tiene un efecto antioxidante. Dosis recomendadas: 500 UI/día.
• Complejo Vitamina B. Tiene un efecto neuroprotector, analgésico y antiinflamatorio, y participa en el metabolismo de la glucosa. Dosis recomendadas: 50 mg/día.

martes, 6 de diciembre de 2016

Afecciones respiratorias, 4ª parte


Plantas con actividad antiséptica
   Su acción se debe a la presencia de sustancias antiinfecciosas que se eliminan y actúan en la vía respiratoria, principalmente los aceites esenciales.

   Algunas de estas plantas pueden aplicarse por vía externa (aceites esenciales), en forma de inhalaciones o sobre la piel mediante un masaje o fricción (eucalipto, limón, pino, tomillo..).
   Para las inhalaciones se diluyen unas 15-20 gotas de esencia en un vaso de agua hirviendo. En masaje se aplica sobre el pecho y el cuello, mezclándolo con aceites vegetales o aceite de almendras dulces y se realiza una fricción circular suave.
• Eucalipto (Eucalyptus globulus), hojas
• Pino (Pinus pinaster), yemas
• Abeto (A bies alba), yemas
• Ajedrea (Santureia montana), hojas
• Inula (Inula helenium), raíz
• Tomillo (Thymus vulgaris), hojas
• Serpol (Thynius serpylluin), parte aérea
• Ajo (Allium sativum), bulbo
• Hisopo (Hyssopus officinalis), parte aérea
• Melisa
(Melissa officinalis), hojas

Plantas que calman el dolor
   Pueden utilizarse tópicamente en forma de aceite esencial para aliviar las molestias y el dolor agudo de garganta.
• Ulmaria (Filipendula ulmaria), parte aérea
• Sauce (Salix alba), corteza
• Pensamiento (Viola tricolor), parte aérea
• Menta (Menta piperita), hojas

Plantas con actividad expectorante y balsámica
Activan la secreción de la mucosidad respiratoria, protegen la mucosa bronquial inflamada, reducen su viscosidad y facilitan su expulsión. Existe un grupo de plantas ricas en saponinas, principio amargo que produce una irritación de la mucosa del estómago y que indirectamente produce un aumento de las secreciones respiratorias.
• Poligala (Polygala senega), raíz
• Tusílago (Tu.ssilagofarfara), hojas                                                                                                                   
• Regaliz (Glycyrrhiza glabra), raíz
• Pulmonaria (Pulmonaria officinalis), hojas
• Grindelia (Grindelia robusta), flor
• Pensamiento (Viola tricolor), parte aérea

    Otro grupo es el formado por las plantas ricas en aceites esenciales que, al ser eliminados por la vía respiratoria, estimulan las mucosas y dan lugar a un proceso exudativo-depurativo.
• Eucalipto (Eucalyptus globulus), hojas
• Hisopo (Hissopus officinalis), parte aérea
• Pino (Pinus silvestris), yemas
• Inula (Inula helenium), rizoma y raíz
• Tomillo (Thynius vulgaris), hojas
• Serpol (Thymus serpyllum), parte aérea
• Loto (Nelunibo lucifera), flor
• Hinojo
(Foeniculum vulgare), semillas
• Anís verde (Pimpinella anisurn), semillas
Plantas con actividad antitérmica y sudorífica
   Disminuyen la fiebre mediante una disipación del calor por la piel, aumentando la sudoración por un efecto vasodilatador.
• Trébol de agua (Menyant hes trifoliata), parte aérea
• Marrubio (Marrubium ‘ulgare), parte aérea
• Sauce (Salix alba), corteza
• Genciana (Gentiana lutea), raíz
• Bardana (Arctium lappa), raíz
• Ajo (Allium sativum), bulbo
• Saúco (Sambucus nigra), flor

Plantas con actividad antiespasmódica
• Drosera (Drosera longifolia), planta entera
• Helenio (Inula helenium), raíz
• Caléndula (Calendula officinalis), flor
• Hipérico (Hypericum perforatum), sumidad florida
• Lúpulo (Huniulus lupulus), flor
• Sauce (Salix alba), corteza                                                                                                                                
• Grindelia (Grindelia robus flor
• Anís verde (Pimpinella anisu semillas
• Tila (Tilia platyphyllos), flor
*Pasiflora (Pasiflora incarna parte aérea
• Hiedra terrestre (Glechoína hederacea), hojas

Plantas con actividad emoliente
   Contienen mucílagos, sustancias protectoras de la mucosa respiratoria, que evitan la acción de agentes irritantes externos y la tos.
• Regaliz (Glycyrrhiza glabra), raíz
• Tusilago (Tussilagofarfara), hojas
• Malva (Malva silvestris), flor
• Malvavisco (Althaea officinah hojas
• Gordolobo (Verbascum thapsus) parte aérea
• Llantén (Plantago lanceolada) parte aérea
* Saúco (Sambucus nigra), flor
• Zaragatona (Plantago psyllium) semillas
• Alholva (Trigonella foenum graecum), semillas

Plantas con actividad inhibitoria del centro cerebral de producción de la tos
• Amapola (Papaver rhoeas), flor
• Celidonia (Chelidonium majus) parte aérea
• Loto (Nelumbo lucifera), flor

Plantas con actividad
antiasmática
• Pino marítimo (Pinus pinast yemas
• Sol de Oro (Helichrysum italicum), flor
• Fumaria (Fumaria officinal parte aérea
• Lobelia (Lobelia inflata), planta entera
• Grindelia (Grindelia robusta), flor
• Culantrillo (Adiantum capillusveneris), parte aérea

 

 

 

lunes, 5 de diciembre de 2016

Afecciones respiratorias, 3ª parte


Indicaciones terapéuticas en los procesos inflamatorios de las vías respiratorias altas
   Los procesos inflamatorios de vías respiratorias altas (VRA), habitualmente y de modo más acusado durante la época invernal, se deben a infecciones de tipo vírico o bacteriano. En casos de infección vírica es importante evitar la toma de antibióticos. También se deberían contraindicar ciertos antitusígenos centrales (derivados de la codeína) y los broncodilatadores, en los casos que no sean expresamente necesarios, puesto que en determinadas ocasiones pueden producir complicaciones o reacciones de tolerancia y dependencia.
   Las observaciones aquí indicadas pueden ayudar a facilitar el tratamiento inicial en base a terapias naturales de eficacia demostrada, de efecto reactivo orgánico sobre la propia capacidad de defensa del organismo y con ausencia de efectos secundarios y contraindicaciones.


Homeopatía
Rinofaringitis de repetición
   El tratamiento homeopático de la rinofaringitis se desarrolla a partir de la acción sobre los síntomas y la prevención de las sobre infecciones y las recidivas, por lo que la posología de los medicamentos variará en función de dichos indicadores. Si dominan los síntomas locales, el médico prescribirá bajas diluciones (4 ó 5 CH), si las sensaciones y/o las modalidades son claras, se utilizarán diluciones medias (7 ó 9 CH). Las altas diluciones (15 ó 30 CH) son generalmente utilizadas cuando la reactividad del organismo es fuerte.
   Los principales medicamentos homeopáticos para el tratamiento de las rinofaringitis son los siguientes:
• Si la fiebre se presenta de golpe:
Aconitum, Belladona o Gelsemium.
• Si la rinofaringitis comienza con escalofríos y estornudos: Nux vomica o Sticta pulmonaria.
• Si el catarro está instalado y domina la secreción: Allium cepa, Dulcamara, Pulsatilla, Kalium iodatum.
• Si la tos se presenta conjuntamente: Coralium rubrum, Coccus cacti, Rumex, Bryonia.
• Si la rinofaringitis se convierte en sinusitis: Hepar sulfur, Pyrogenium, Kalium bichromicum, Hydrastis.
• Si la rinofaringitis se convierte en bronquitis: Ipeca, Antimonium tarta ricum Blatta.


Rinitis crónicas no alérgicas
   Ante las rinitis crónicas no alérgicas, los medicamentos homeopáticos presentan diversas ventajas, como la ausencia de efectos secundarios conocidos, la posibilidad de tratar afecciones antiguas, y una mayor eficacia y rapidez. Algunos de los medicamentos homeopáticos prescritos frente a los síntomas de las rinitis crónicas no alérgicas son:
• Nariz taponada: Sticta pulmonaria Ammonium carbonicum, Sambucus, Nux vomica, Pulsatilla.
• Nariz goteante: Kalium muriaticum, Argentum nitricum, Natrun muriaticum, Nux vomica, Cinnabaris.
• Terreno digestivo: Argentum nitricum, Calcarea carbonica, Lycopodium, Nux vomica, Pulsatilla.
• Terreno ‘barométrico”: Dulcamara, Natrum sulfuricum.
• Infecciones crónicas: Pulsatilla, Sulfur iodatum, Silicea, Thuya, Medorrhinum.


Rinitis alérgicas
• Si la alergia es ocasional, este tratamiento consistirá en una dilución de la sustancia alérgena (isoterapia) y un medicamento correspondiente a la circunstancia desencadenante (Ignatia y Gelsemium, por ejemplo).
• Si la alergia es estacional, se puede dar de modo preventivo, una dilución isoterápica. El tratamiento de fondo estará a menudo constituido por Sulfur, Psorinum, Arsenicum album, Natrum muriaticum, etc.
• Si la alergia es continua o anárquica en cuanto a su frecuencia o ritmo (alergia aperiódica en la que los ácaros y el polvo están normalmente implicados), el tratamiento prescrito se apoyará sobre medicamentos de fondo como la Thuya, el Medorrhinum o la Blaffa orientalis.
• En estos tres casos, suele ser necesario utilizar medicamentos antialérgicos alopáticos a la vez que se continúa el tratamiento de fondo homeopático. A medida que el terreno del enfermo mejora, la utilización de medicamentos sintomáticos (homeopáticos o alopáticos) se espaciará, para finalmente desaparecer.
• Algunos medicamentos homeopáticos sintomáticos para el tratamiento de la rinitis alérgica son el Poumon histamine, Nux vomica, Sabadilla, Allium cepa y Pulsatilla.


Fitoterapia
   Las plantas indicadas para el tratamiento de las afecciones respiratorias pueden tener distintos efectos.  Existen plantas con una acción inmunitaria, que mejoran nuestras defensas y nos protegen de las infecciones, y otras que protegen las vías respiratorias, calman la tos o ayudan a eliminar la mucosidad retenida.
   Su forma de administración varía según los síntomas y el tipo de tratamiento (si es preventivo o curativo). Normalmente se presentan en forma de infusión (dos o tres tazas al día), extractos fluidos (de 15 a 25 gotas, diluidas en un poco de agua) o, en su caso, aceites esenciales (3-4 gotas diluidas en un terrón de azúcar o en un poco de agua edulcorada, tomadas 3 veces al día). En el caso de la presentación en cápsulas, su posología vendrá dada en función de si son de polvo de planta o extracto seco y según la indicación orientativa del laboratorio.


   A continuación se detallan las plantas indicadas, sus acciones y la parte utilizada.
Plantas con actividad inmunomoduladora
   Estas plantas estimulan las defensas. Pueden tomarse antes de la aparición de las enfermedades invernales, como método preventivo (personas predispuestas, que presenten alguna inmunodeficiencia, niños o ancianos), o en la fase aguda de la enfermedad.
• Ajo (Alliurn sativum), bulbo
  
Destaca su actividad antiséptica, antibacteriana, antiparasitaria intestinal, antiinflamatoria, e inmunoestimulante, que lo hacen muy indicado en casos de enfermedades respiratorias, alergias, etc. Su toma regular durante el invierno como preventivo es de gran eficacia en la lucha contra las enfermedades infecciosas.
• Caléndula (Calendula officinalis), flores
Los heteroglicanos que contiene le confieren, al igual que la equinácea, un efecto inmunoestimulante. Sus flavonoides luteolina, vitexina, ácido clorogénico y quercetina le confieren actividad antiinflamatoria, antitérmica antiespasmódica y antiséptica (sobre todo a nivel local).
• Equinacea (Echinacea angus tifoha), raíz
  
Aunque la equinácea está considerada popularmente como el antibiótico vegetal, no se debe menospreciar su importante acción inmunoestimulante, ya que aumenta la actividad de los leucocitos y produce un incremento del nivel de interferón, producto celular natural que se forma en respuesta al virus, cuando ha habido un contacto previo con éste. En este proceso, las células infectadas por el virus liberan rápidamente el interferón, y ello produce el bloqueo en el desarrollo del virus, sin perturbar la función de las células del organismo.
   La equinácea es una buena alternativa como estimulante del sistema inmunitario, tanto en la prevención como en el tratamiento de infecciones respiratorias agudas o crónicas, así como en problemas de inmunodeficiencia, post-quimioterapia, etc.
   También se ha demostrado su efecto antiinfeccioso en el aparato digestivo o el sistema renal, por ejemplo. A nivel genital, esta planta manifiesta una acción antifúngica frente a la vaginitis provocada por la Candida albicans, y utilizada en uso tópico sobre la piel produce una defensa infecciosa local, potenciada por su efecto cicatrizante.
• Melisa (Melissa officinalis), hojas
  
Esta planta contiene un aceite esencial formado por carburos terpénicos (pineno, limoneno), alcoholes (geraniol, linalol) y aldehidoterpénicos (citral, citronelal), que le confieren propiedades inmunoestimulantes, antibióticas y antiespasmódicas. Los taninos catéquicos, los fenoles y triterpenos le otorgan una actividad antiinflamatoria y antivírica sobre la mucosa bronquial.
• Astrágalo (Astragulus gunimifer), raíz
De origen oriental, el astrágalo contiene ciertos polisacáridos, betaína, ácido fólico y quercetina, entre otras sustancias. Recientes estudios demuestran un efecto estimulador de las células T y un aumento de las funciones del sistema inmunológico en pacientes con cáncer, un estímulo de la producción de interferón y una potente actividad antivírica
• Uña de gato (Uncaria tormentosa), corteza
   Esta planta autóctona de la selva amazónica contiene numerosos principios activos entre los que se incluyen alcaloides, triterpenos, polifenoles y fitosteroles. Durante los últimos años se han realizado importantes investigaciones en Europa, principalmente en Alemania. Sus principales acciones son su efecto inmunoestimulante, antiinflamatorio, y su actividad antiviral y antitumoral.
• Shiitakee (Planta entera)
   Este hongo japonés se utiliza desde antaño por su efecto tónico-energético. Su actividad inmunoestimulante y antitumora1, viene dada por la presencia de cierros po1isacáridos. Se utiliza también como terapia coadyuvante del tratamiento de quimioterapia y radioterapia en los procesos cancerosos para preservar el estado inmunitario. También se ha podido aislar otra sustancia el AC2P, con un efecto antivírico.                                                                                                                                                                
• Milenrama (Acuillea millefolium)
  
Contiene un aceite esencial rico en sesquiterpeno de color azul, el camazuleno, de actividad antiinflamatoria y cicatrizante local. Su composición en lectonas sesquiterpénicas, flavonas y glucósidos le confieren una actrividad inmunopotenciadora, antiséptica. A dosis elevadas puede producir cefaleas y vértigos.
* El propóleo
  
El propóleo no es una planta en sí, sino que procede de la recolección de resinas de las yemas de determinados árboles,es especialmente las coníferas. Gracias a su contenido en ácido fenólico, ácido ferúlico y picembrina es un eficaz antibiótico activo frene a microorganismos que frecuentemente producen infección respiratoria. También posee propiedades antifúngicas, por su contenido en ácido caféico, cumarato de bencilo, pinocenbrina.
   Es un potente anestésico gracias a los aceites esenciales
que contiene y que se utiliza como preventivo en el tratamiento de las infecciones broncopulmonares y otorinolaringológicas.

 

 

 

domingo, 4 de diciembre de 2016

Afecciones respiratorias, 2ª parte


Amigdalitis o anginas
   Son los procesos inflamatorios de las amígdalas, dos pequeñas masas carnosas colocadas en la faringe (parte posterior de la boca). Las causas de esta inflamación son de naturaleza infecciosa, y se deben al desarrollo de microbios patógenos que se implantan en el tejido amigdalar, provocando su inflamación. El enfriamiento de la zona es un factor que favorece su aparición, puesto que facilita la infección, al perturbar la circulación sanguínea de la zona.

Síntomas
   Aunque existen distintos tipos de anginas o amigdalitis más o menos leves, los síntomas principales son el enrojecimiento de la mucosa de la faringe y la hinchazón de las amígdalas (una de ellas o ambas).    También se da fiebre alta, dificultad para tragar e inflamación de los ganglios linfáticos del cuello.

Asma bronquial
   Ésta es una enfermedad muy común que se caracteriza por ataques, más o menos frecuentes, de intensa disnea (dificultad respiratoria), provocados por espasmos en las paredes bronquiales. Éstos se dan en personas predispuestas o en estados alérgicos, en especial cuando se entra en contacto con la sustancia alérgica o como respuesta a estímulos que provocan irritación.
   Entre los factores que dan lugar al asma bronquial podemos distinguir aquellas sustancias (alérgenos) que hacen que, el organismo forme anticuerpos para actuar contra las mismas. Éstas suelen introducirse por vía inhalatoria y algunos ejemplos son el polen, el pelo de determinados animales, algunos alimentos como los huevos o distintos polvos. Cuando estos elementos se introducen en el cuerpo, el organismo descarga los anticuerpos que ha formado y en este enfrentamiento se originan los ataques bronquiales.
   Una segunda causa es la que se da en aquellas personas que, debido a una transmisión hereditaria, están predispuestas a enfermar cuando entran en contacto con sustancias sensibilizadoras. Finalmente encontramos otros factores que favorecen o desencadenan un ataque de asma, como por ejemplo trastornos climáticos, digestivos, factores psíquicos, etc.


Síntomas
   Entre los síntomas del asma, son habituales las crisis que sobrevienen de forma brusca, especialmente durante las primeras horas de la noche. La sensación es de constricción angustiosa, la inspiración es incompleta y la espiración es difícil, fatigosa, convulsiva y prolongada. En ocasiones se dan unos ruidos respiratorios denominados sibilancias, que son una especie de “silbidos” producidos por el paso de aire por un canal estrecho (los bronquios). El fin del acceso suele presentarse con la expulsión de esputos blanquecinos que contienen moco.

Bronquitis
   Esta inflamación de los bronquios se da con mayor frecuencia en niños y personas de edad avanzada y aparece especialmente en las estaciones frías. Entre sus causas se observan infecciones de las vías respiratorias o factores alérgicos.

Síntomas
   Aunque los síntomas de esta enfermedad suelen ser al principio los de un resfriado común (estornudos, mucosidad, etc), posteriormente aparece la tos y el dolor en el centro del pecho, la falta de apetito, los dolores reumatoides, períodos de fiebre no muy elevada y un estado de debilidad general.

Resfriado común o catarro
  Es una infección aguda del tracto respiratorio, generalmente febril, que afecta a la nariz, la garganta y la laringe, y en ocasiones a la tráquea y los bronquios. Esta enfermedad contagiosa se transmite por el aire o por las partículas que la persona afectada expulsa cuando respira, estornuda o tose. Su causa es el virus que infecta la membrana mucosa de la nariz y la garganta, y el frío o la humedad son factores predisponentes para su aparición.

Síntomas
   El proceso, que suele durar aproximadamente una semana, se inicia con escozor de garganta, estornudos, obstrucción nasal y secreción acuosa que luego se vuelve mucosa. El olfato, el gusto y a veces el oído se hallan disminuidos. La intensidad de los síntomas es variable y generalmente afecta al estado general del enfermo, que sufre malestar, dolor de cabeza, etc.

Tos
   La tos es un movimiento violento y convulsivo del aparato respiratorio que sirve para expulsar, por la boca, partículas extrañas que pueden provocar molestias en las vías respiratorias. A menudo su causa es la presencia de impurezas en el ambiente (el organismo reacciona ante la irritación), aunque también puede aparecer como un síntoma más de otras enfermedades respiratorias, como por ejemplo las bronquitis (esta tos húmeda sirve para expulsar el moco).
   En otros casos, la tos seca sin expectoración puede indicar el inicio de una inflamación respiratoria.


 

jueves, 1 de diciembre de 2016

Afecciones respiratorias, 1ª parte


Las Rinitis, faringitis o Amigdalitis son algunas de las afecciones respiratorias que se dan con más frecuencia en nuestro entorno durante esta época del año.                                
Entre las terapias naturales indicadas para su tratamiento destacan la Homeopatía, la Fitoterapia, los suplementos dietéticos, la combinación de oligoelementos o una correcta alimentación
   Por su situación a la entrada del aparato respiratorio, la nariz cumple un gran número de funciones: filtra las partículas, recalienta y humidifica el aire que entra a los pulmones, defiende al organismo de sus agresores (virus y bacterias), alberga el sentido del olfato, ayuda al organismo a adaptarse a las variaciones del entorno, etc.
   En contacto directo y permanente con el exterior, la nariz puede convertirse en una puerta de entrada para las infecciones agudas y crónicas.
   Las rinitis, faringitis, amigdalitis o los resfriados son algunas de estas enfermedades de tipo infeccioso que se desarrollan especialmente durante los meses de invierno.


La nariz y sus funciones
   La nariz es un órgano que se incluye en la parte superior del aparato respiratorio, y uno de sus signos característicos es que posee funciones múltiples, como entrada de este aparato:
• Es un filtro. La mucosa subyacente filtra las partículas grandes (polvo, polen, etc).
• Es un radiador. Permite recalentar y humidificar el aire que entra en los pulmones.
• Actúa como defensora del organismo. Las inmunoglubinas presentes en ella tienen una función inmunitaria esencial.
• Alberga el sentido del olfato (función olfativa).
• Las cavidades sinusianas almacenan el aire para calentarlo (esto permite, por ejemplo, no tener frío en los ojos).
• Tiene un papel de adaptación permanente del organismo a su entorno (cambios de temperatura, humedad, frío, etc.).
   Además de estas características, la mucosa nasal tiene una superficie de 150 cm2. Se compone, entre otras, de células ciliadas, una especie de tapiz rodante que sirve para arrastrar la mucosidad hacia la garganta y las células mucosas. Por otra parte, la vascularización de la nariz se hace mediante una fuente profunda, una fuente superficial arterial y venosa, y un tejido eréctil.
   La inervación de la nariz es completa y cuenta con dos sistemas en equilibrio: el sistema simpático asegura la vasoconstricción, mientras que el sistema parasimpático se centra en la vasodilatación. El desequilibrio de estos dos sistemas marca el inicio de una patología nasal.
   Las causas del atasco de los vasos son múltiples: alergias, infecciones, olores, enfriamientos, reglas, embarazos, estrés, etc. La vasodilatación entraña la sensación de congestión de la nariz, y posteriormente de la frente.


El sistema inmunitario de la nariz
   Este sistema utiliza varios medios, por ejemplo, las células ciliadas “barren” la mucosidad hacia la garganta. Asimismo, la mucosidad ya es en sí misma bacteriostática y antiviral.
   Entre los medios hormonales de la nariz se encuentran las Ig-A (inmunoglobulinas A) secretoras, que destruyen determinadas bacterias y virus. Las lgG (inmunoglobulinas G) de la sangre circulante son la “memonia inmunitaria” del organismo, es decir guardan el ‘recuerdo’ de las agresiones pasadas para defender mejor el cuerpo cuando se produce una nueva agresión.
   Entre los medios celulares, encontramos las células inmunitarias habituales (linfocitos, polinucleares, neutrófilos, macrófagos, etc.).


Las afecciones respiratorias
   En contacto directo y permanente con el exterior, la nariz puede convertirse en una puerta de entrada para las infecciones agudas y crónicas. Además, su relación con el cerebro, las órbitas o la boca hace que existan posibilidades de infección a distancia.
   Las afecciones del aparato respiratorio suelen presentar causas comunes, como la propia constitución de la persona (hábitos y modo de vida, predisposición hereditaria...), las infecciones (hongos, bacterias y virus), los fenómenos atmosféricos que disminuyen las defensas (frío, lluvia...), o una mala alimentación.
   Entre las principales afecciones que sufre la nariz como entrada del aparato respiratorio se encuentran las rinofaringitis, las rinitis crónicas (no alérgicas y alérgicas) o las amigdalitis. Estas son las patologías más comunes y sus principales características.


La rinofaringitis de repetición
   Esta afección representa casi el 50 % de los casos atendidos por los médicos generalistas y pediatras durante el período invernal y constituye la afección inflamatoria más frecuente en el caso de los niños de entre 6 meses y 7 años. La rinofaringitis de repetición tiene, en el 75% de los casos, una causa viral y las recidivas son frecuentes, con numerosas sobre infecciones, como la otitis, laringitis o bronquitis. En cualquier caso, esta patología representa un paso obligatorio para adquirir la inmunidad.

Síntomas
   Los síntomas más destacados son los estornudos; la secreción de color variable, anterior y posterior, asociada a una obstrucción nasal, y otros signos de carácter general como malestar, abatimiento, trastornos del apetito, fiebre y dolores, etc. Las complicaciones pueden sobrevenir conjuntamente o presentar más tarde. Por otra parte, el examen médico muestra una inflamación mucosa, una secreción bilateral y la presencia de ganglios.

Las rinitis crónicas no alérgicas
   Para conocer las causas de esta patología cabe recordar que la muco nasal posee tres niveles de defensa:
epitelio, el sistema inmunitario de a mucosa y otros medios no específicos (“barrido” de las mucosidades por las células ciladas). Toda alteración de estas estructuras y toda patología sobre la inmunidad en las mucosas se acompañan de reacciones inflamatorias no específicas y   termina en una inflamación crónica sostenida. Además cualquier perturbación de los mecanismos de regulación termina en una reacción inflamatoria autosostenida.


Síntomas
   Los síntomas de las rinitis crónicas no alérgicas son cinco y están asociados en grados variables: obstrucción nasal, prurito (quemazón), estornudos, rinoma y anosmia (pérdida de olfato

Rinitis crónicas alérgicas
   Las rinitis crónicas de origen alérgico son cada vez más frecuentes. Las razones de este aumento son múltiples, por ejemplo, la contaminación el polen, los medicamentos, la alimentación o el modo de vida.
   Así, se estima que, por ejemplo, cerca del 20 % de los individuos padecen algún tipo de alergia.
   Cuando la naturaleza alérgica esta claramente demostrada por los test habituales, conviene observar la periodicidad, las recidivas o la permanencia de estos problemas con el fin de determinar cuál es el terreno particular.
   Tratar las rinitis crónicas alérgicas pasa por un tratamiento sintomático, pero también por evitar las causas (cuando ello es posible) y sobre todo por un tratamiento del terreno.
   Para saber cuál es el origen y la evolución de esta patología cabe conocer distintos datos sobre la persona, como por ejemplo en qué condiciones aparece la rinitis, cuáles son las condiciones de agravación o mejoría, y las posibles causas de la enfermedad.


Síntomas
   Los estornudos, la secreción nasal, el picor en los ojos, o la mucosidad son algunos de los indicadores de esta patología.