lunes, 16 de octubre de 2017

Autismo, 2ª y última parte


¿Cómo se comunican?
Las alteraciones del lenguaje
   Los niños autistas presentan algunas alteraciones características en el lenguaje que utilizan:
* Repiten inmediatamente o de forma diferida lo que otra persona dice (ecolalia inmediata y diferida). No usan el lenguaje para comunicarse,
* Confunden los pronombres (yo, tú, él) y se auto-designan con la segunda o tercera persona del singular.
* Articulan mal.
* Sus respuestas son demoradas.
* Sus estructuras sintácticas son inmaduras.
* El tono de voz es apagado y monótono, reflejo de la falta de emociones.
1 Se da un mutismo.
* Se inventan palabras (neologismos)
   El Autismo, cuyo término proviene del griego autos (“uno mismo”), es un trastorno que aparece generalmente antes de los 30 meses de vida y afecta 4 veces más a niños que a niñas, presentándose entre 30 y 40 casos por cada 100000 niños.
   Se caracteriza principalmente porque en la persona se da una clara indiferencia hacia el entorno, porque le es imposible establecer lazos socio-afectivos y es incapaz de realizar el juego imaginativo y además existen problemas de lenguaje.
Diagnóstico y tratamiento
   Pese a los avances en cuanto al tratamiento del autismo, el pronóstico es todavía desalentador y depende del momento en el que aparece el trastorno y también el lenguaje (el pronóstico empeora si éste se da a partir de los 5 años), del grado de retraso mental y la calidad del ambiente familiar.
   Solamente un 10-20% de los niños autistas consigue mejorar, posibilitando una buena integración social. Un porcentaje similar mejora, aunque no consigue adaptarse plenamente al entorno social. No obstante, en ambos casos persisten los problemas de lenguaje, la frialdad emocional y las actitudes extrañas. El 60% restante suele quedar incapacitado para una vida autónoma.
La relación con el entorno
   El niño con Autismo presenta un total desinterés por relacionarse con los demás y es indiferente al mundo que le rodea. Permanece aislado emocionalmente y ensimismado, reaccionando poco a los estímulos externos (el muro es tan grande que incluso llega a rechazar la comida, al ser vívida tomo un elemento extraño. Por el contario, puede tener gran apego por ciertos objetos.
   El niño carece de sonrisa como medio de relación y su expresión facial es inexpresiva y seria. Su mirada es vacía, no se centra en nada concreto, no se dirige directamente a los ojos y rechaza el contacto físico.
   Presenta reacciones emocionales inadecuadas, como rabietas al parecer inmotivadas (quizá porque algún objeto de la casa ha sido cambiado de ubicación). Y es que, en este sentido, presenta obsesión por la inmutabilidad del entorno. Así, un jarrón fuera de lugar o no recibir la merienda a la hora acostumbrada puede desencadenar ansiedad y cólera.
   En lo referente al aspecto psicomotor, el niño autista suele presentar problemas de coordinación y retraso en general, con movimientos muy estereotipados. Por ejemplo, puede balancearse durante tiempo como forma de autoestimulación. Se dan también rituales, manierismos y conductas autolesivas.
   En el ámbito sensorial, aunque en un principio se creyó que se daban déficits auditivos, al no responder a los estímulos del entorno, las pruebas objetivas han demostrado que esto no es cierto. En realidad el niño reacciona ante sonidos repetitivos como el de una campanilla, sólo hay que acertar qué es lo que les puede hacer responder.
Terapia y resultado
   Hoy por hoy, el tratamiento del autismo combina medicación antipsicótica con tratamiento psicológico. Asimismo, se necesita también de un programa de educación especial. Con este tratamiento se consigue reducir el aislamiento y las conductas estereotipadas.
   El abordaje psicológico incluye a los padres, en el sentido de que se les dan pautas para poder educar a su hijo, al tiempo que se les proporciona apoyo emocional.
Modificar la conducta
    Aunque modestos, los mejores resultados en el tratamiento del autismo infantil se han obtenido con las técnicas de modificación de conducta. Para llevar a cabo estos cambios se funciona con premios o con la falta de los mismos, hasta que finalmente se adquieren las conductas deseadas y las no deseadas desaparecen. Los objetivos que se plantean son sucesivamente:
* Eliminar o reducir, en la medida de lo posible, conductas patológicas que supongan un peligro para el niño o para los demás.
* Fomentar comportamientos que favorezcan el aprendizaje (permanecer sentado, mirar a los ojos...)
* Favorecer la adquisición de medios de comunicación, lo que constituye el
800/o de la reeducación. En niños mudos, se usan sistemas alternativos como signos o dibujos, mientras que en otros casos se trabaja el aprendizaje de la lengua.

domingo, 15 de octubre de 2017

Autismo, 1ª parte


   Ruptura de la actividad mental con la realidad exterior y replegada más o menos total en el mundo de lo imaginable y los fantasmas.
   Éste termino, creado en el 1911 por el Psiquiatra suizo Eugen Bleuler, se aplica lo mismo al adulto que al niño.
Autismo del niño
   En el niño, el Autismo es común en diversos Síndromes psicóticos. Sus causas quedan discutidas. Ciertos, cómo el psicoanalista americano Bruno Bettelheim, consideran el Autismo como una reacción de defensa del niño, que vive toda relación con el viviente como destructora. Otros la explican por un disfuncionamiento del sistema nervioso central.
Autismo en el adulto
   En el adulto, el Autismo es la mayoría de las veces un síntoma clínico de la Esquizofrenia. El aparece como una defensa del sujeto contra la angustia provocada por el mundo exterior, percibido como hostil y amenazante.
Cómo tratarlo
   En el niño se diagnostica al observar que durante su desarrollo se da un proceso de desconexión con la realidad externa, así como una disminución de la capacidad de intercambio con lo que hay a su alrededor
   También es característica de esta alteración una actitud de encerrarse en uno mismo, sin que se expresen o valoren los propios sentimientos y de las vivencias con el exterior. Se produce una verdadera disociación entre el mundo interior y lo que hay alrededor y se vive.
   Es prácticamente imposible entender el mundo interior del niño autista y es muy difícil participar en sus actividades, incluso para aquellas personas más cercanas afectivamente. Con frecuencia, el pequeño se expresa en un lenguaje abstracto y simbólico, incoherente. La falta de comprensión por parte de los demás acentúa su sufrimiento. El niño no sabe cómo exteriorizar su sensibilidad, lo que refuerza su mundo personal e independiente. Se inhibe de su relación con lo que le rodea y se muestra indiferente.
Psicomotricidad
   Desde la primera infancia, la Psicomotricidad, la inducción al juego y el aprendizaje incentivado ayudarán a liberar las tensiones internas y a captar los estímulos externos. También contribuyen a desarrollar las habilidades en la lecto-escritura y el control de los automatismos (movimientos repetitivos y funcionales). Las personas encargadas de proporcionar este tipo de ayuda deberán ser psicoterapeutas especializados, que empezarán el tratamiento en una edad muy temprana para poder obtener resultados de adaptación positivos.
Homeopatía
   En el autismo, la homeopatía juega un papel inductor en la captación de estímulos, en la liberación de tensiones internas y en el control emocional Algunos de los remedios apropiados son la Staphysagria SOCH (medio tubo-dosis cada 15 días), la Thuya I5CH (medio tubo-dosis cada 15 días), la Baryta carbónica 9CH (3 gránulos cada mañana) y el Zincum metallicum 7CH (3 gránulos cada tarde).
Fitoterapia
   La Fitoterapia sedante y antiespasmódica sirve para disminuir los estados de tensión interna e intranquilidad Es útil la toma en infusión a partes iguales de Pasiflora Passificra inarnata), Azahar (Citrus aurantium) Tilia (Tila platyphyllos), Manzanilla (matricaria chamomilla) Melisa (Melissa officinalis).
Vitaminas y minerales
   En los niños autistas se debe tener en cuenta una alimentación rica en alimentos sin refinar, fibras, frutas y verduras frescas, evitando cocinar con utensilios de aluminio. Pueden tomarse complejos vitamínicos-minerales naturales para niños que lleven complejo vitamina B, C y E, ácido fólico, Calcio. Fósforo. Zinc y Selenio.
La otra realidad

Un mundo hecho a medida en el que habita una sola persona.                                                  Un mundo especial, sin preguntas, sin preocupaciones, sin normas.
Tras sus muros, más allá de
sus límites, otra realidad extraña e indiferente que no merece especial interés.
En ella, las personas que conviven con el niño autista deben aprender que entender comprender y reeducar es la única vía posible para entreabrir la puerta
entre ambos espacios.
De ayer a hoy
   El término Autismo fue usado por primera vez por Bleuer en 1906, para referirse al aislamiento socio-afectivo, a! mutismo y al desinterés por la realidad que presentaban los pacientes psicóticos (este es el motivo por el que costó bastante tratar el autismo como un síndrome claramente diferenciado de otros trastornos).
   Ya en 1943, Leo Kanner definió los criterios diagnósticos del autismo infantil o Síndrome de Kamer, a saber:
* Dificultad para establecer relaciones afectivas desde el nacimiento (“soledad del autista”)
* Alteraciones graves del lenguaje
* Juegos repetitivos y estereotipados
* Obsesión por el orden en su entorno
* Ausencia de imaginación
* Facilidad para el aprendizaje memorístico
* Aspecto físico normal
   Kanner pensaba que los niños con autismo tenían una inteligencia normal o incluso superior a la media, no obstante, en la actualidad se constata que el 75% de ellos presenta déficits intelectuales. Tres de cuatro niños sufren algún tipo de retraso mental, las habilidades verbales son las más dañadas, mientras que las menos afectadas son las manipulativas y viso-espaciales.
Entre un 10 y un 20% de los niños Autistas vuelven a integrarse socialmente, aunque persisten los problemas de relación con el entorno.
Dos causas posibles
   Existen dos tipos de modelo explicativo sobre las causas del autismo, el que se centra en las deficiencias psíquicas y el basado en los factores genéticos y/u orgánicos.
Deficiencias psíquicas
  
Una vertiente defiende que en la base del trastorno existen importantes deficiencias psíquicas que, según unos, arrancan de las primeras relaciones, nulas o negativas, entre madre e hijo. Como consecuencia de esto, la afectividad del niño quedaría gravemente afectada. Según otros, estas deficiencias provienen de las primeras experiencias con el entorno en general, vividas como traumáticas (hospitalizaciones, complicaciones en el parto, deterioro familiar...), que producirían un bloqueo en el comportamiento adaptativo y, por tanto, un retraso general en el desarrollo.
Factores genéticos y/u orgánicos
  
La otra postura defiende que son los factores genéticos y/u orgánicos (lesiones cerebrales o mal funcionamiento de estructuras cerebrales) los que se hallan en la base del autismo, un punto de vista que domina actualmente. La influencia de factores genéticos ha sido demostrada a través de estudios con gemelos monocigóticos y dicigóticos.

 

 

miércoles, 11 de octubre de 2017

Astenia primaveral: Afrontala con energia


Falta de energía, fatiga, debilitamiento, apatía, tristeza...son algunos de los síntomas que delatan la Astenia primaveral. Aunque en principio se trata de una alteración que no reviste gravedad, es conveniente tomar medidas para superarla. En la naturaleza encontrarás muchos aliados que te ayudarán a elevar el tono vital.
   Se estima que una de cada diez personas, en mayor o menor medida, -sufre Astenia primaveral. Este trastorno, que surge con la llegada del buen tiempo época proclive a alteraciones en el organismo y cambios de estado de ánimo- se caracteriza por un profundo cansancio, agotamiento y falta de energía, que en ocasiones hace muy difícil desarrollar la actividad habitual.
   Existen varios tipos de Astenia: por ejemplo, la de origen físico se traduce en agotamiento físico y debilitamiento corporal, mientras que la de tipo nervioso se caracteriza porque la persona muestra un especial cansancio a la hora de realizar alguna actividad mental. En la Astenia primaveral, el aspecto físico y el psíquico se conjugan, pudiendo ir asociados a otros trastornos como la angustia, ansiedad y depresión. Aunque no afecta a todas las personas de la misma manera, algunas se levantan ya cansadas y van mejorando a lo largo del día, y otras, por el contrario, van perdiendo la energía paulatinamente en el transcurso de la jornada.
   Las hay que entran en un estado de tristeza y melancolía sin causa aparente, o que están muy irritables, irascibles y sensibles a todo lo que les rodea. Incluso en otros casos pueden aparecer asociados otros trastornos como mareos, falta de apetito sexual y dolor de cabeza.
Consejos para combatirla
1 Comunícate más. Evita la soledad, relaciónate y sal con tus amigos y compañeros de trabajo.
2 Busca nuevos proyectos o procura mantener la actividad habitual. Así tu mente estará ocupada.
3 No des a las cosas más importancia de la que tienen y no te dejes agobiar por los problemas familiares
o profesionales. 
                                                                                                                                                          4 Duerme todo el tiempo que necesites y relájate de vez en cuando.
5 Practica ejercicio. Resulta muy saludable para tu mente y también para tu cuerpo
Terapias naturales 

Fitoterapia, Homeopatía, suplementos, Vitaminas y Oligoelementos te aportan todas sus propiedades para que puedas vencer la Astenia y recuperarte.

Son estas algunas de las terapias indicadas para que aumentes tu vitalidad de la forma más natural, sin cansarte en el intento.

Fitoterapia

 Eleuterococo (Eleutherococus senticopsus)

   Es una planta de la familia de los Ginseng, que abunda en Siberia. Tiene un efecto estimulante, aumenta la memoria y el apetito, da vigor y prepara el organismo para resistir mejor el esfuerzo,

Guanará (Paullinea cupana)

   Es una planta de la selva amazónica, cuyo fruto, rico en calcio, fósforo, potasio y magnesio, tiene propiedades Antidepresivas y estimulantes físicas e intelectuales, por lo que resulta muy adecuado en cualquier tipo de Astenia.

Jengibre (Zingiber officinale)

   Al igual que el Ginseng, sus propiedades se hallan en la raíz. Esta planta de olor agradable y sabor picante tiene poder estimulante, mejorando el bienestar y la vitalidad de la persona.

Ginseg (Panax ginseng).

   Sus beneficios son conocidos por la medicina china desde hace 5.000 años. El Ginseng incrementa la vitalidad, la actividad mental y fortalece el estado físico de individuo. Asimismo resulta eficaz para cuadros de Depresión cuando su origen es el agotamiento y la debilidad.

La Nuez de cola (Cola nitida)

   Es una semilla procedente de los trópicos africanos. Se recomienda en casos de debilidad general, Astenia, cansancio y agotamiento físico y mental.

Maca (Lepidiu perivianum)

   Es un tubérculo que se cultiva en los Andes peruanos. Su alto contenido en hierro, fósforo, calcio, Vitamina E e Hidratos de carbono hacen que actúe como un potente vigorizante y reconstituyente, siendo ideal para cuadros de agotamiento físico y psíquico.

Complementos con vitalidad
Jalea real
   La Jalea real actúa como estimulante, euforizante y tonificante. Por ello resulta muy eficaz en los estados de astenia y de fatiga mental y física. También es un buen equilibrador neuropsíquico, por lo que resulta muy efectivo en cuadros de angustia y de depresiones leves.
Polen
   Si rica composición en vitaminas, aminoácidos esenciales y sales minerales hacen del polen un complemento dietético muy beneficioso, con propiedades equilibrantes, vigorizantes y energéticas.
   Gracias a estas particularidades, resulta muy adecuado para combatir la fatiga, el decaimiento general y la debilidad física e intelectual.
Levadura de cerveza
  
Ésta es una de las fuentes más importantes de vitaminas del grupo B, vitaminas esenciales en los procesos de obtención de energía. También incluye oligoelementos de gran ayuda en estados de fatiga y Astenia., como el cobre, el fósforo, el manganeso o el hierro, entre otros.
L-carnitina
  
La L-carnitina es un aminoácido muy energetizante, ya que ayuda a la transformación de las grasas que se ingieren en energía. Además estimula la capacidad intelectual, ya que facilita el desarrollo de los neurotransmisores.
Homeopatía

Selenium 5CH
Este remedio homeopático está indicado en caso de agotamiento y cansancio tanto físico como mental.
Acidum phosphoricum 7 CH
  
Resulta muy efectivo en estados de apatía, de indiferencia, cuando hay una falta de interés por las cosas, para superar los problemas de memoria y cuando se da dificultad para concentrarse y centrar la atención.
Zincum metallicum 15CH
  
Este remedio actúa con gran eficacia sobre los estados de depresión, fatiga y agotamiento nervioso.
Vitaminas
Vitamina A
  
Aumenta las defensas y proporciona vigor y energía. La podemos encontrar en las hortalizas de hoja verde, en las zanahorias, la leche entera, en los huevos y también en el aceite de hígado de bacalao.
Vitamina B1
   También llamada vitamina de la alegría, es muy importante en los procesos de obtención de energía, y además protege los músculos y ayuda al buen desarrollo cerebral. Los cereales integrales, sobre todo avena, el germen
de trigo y el arroz, levadura de cerveza y la soja
son ricos en esta vitamina.
Vitamina B2
  
Es fundamental para el proceso de obtención de energía, mientras que su carencia produce cansando,
apatía y malestar de carácter generalizado. Puede encontrarse principalmente en los productos lácteos, vísceras,
germen de trigo y en la levadura de cerveza.
Vitamina C
  
La vitamina C es conocida como la vitamina del buen humor. Entre sus propiedades se halla la de ser reconstituyente, por lo que está indicada en casos de cansancio, de agotamiento, tristeza y apatía.
   Son muy ricas en esta vitamina frutas como los cítricos, el kivi, las fresas, las groselleros y las frambuesas. Entre las verduras en cuyo contenido se halla la vitamina C, encontramos las Coles, los berros, el perejil y el brócoli.                                                                                                                                                                
Vitamina D
  
Considerada como la vitamina del sol, su carencia provoca debilidad muscular, falta de energía y envejecimiento prematuro. Podemos encontrarla en el aceite de hígado de bacalao, en la yema de huevo, mantequilla, la leche y en el aceite de girasol.
Oligoelementos

Cobre
  
Refuerza las defensas y eleva el tono vital del organismo. Lo podemos encontrar en la carne, frutas, verduras de hoja verde, polen, frutos secos y productos del mar.
Cobalto
  
La carne, la leche y los crustáceos son ricos en este oligoelemento, cuya carencia produce anemia, cansancio y agotamiento.
Manganeso
   Mantiene la vitalidad del organismo y se encuentra en los cereales integrales, legumbres, frutos secos y levadura de cerveza.
Cobre-oro-plata
  
Esta asociación está especialmente indicada en casos de pérdida de vitalidad, defensas bajas y estados melancólicos y depresivos. .
¿Astenia primaveral o crónica?
   La Astenia primaveral no es un trastorno que merezca una preocupación excesiva por nuestra parte. Suele darse durante el cambio estacional y, en estos casos, el cansancio es de carácter más bien leve y se supera en unos pocos días o bien en unas semanas.
   El problema sobreviene cuando la fatiga persiste durante varios meses y no mejora con el reposo. Si
además apreciamos cómo se reduce considerablemente buena parte de nuestra capacidad para desarrollar la actividad normal podremos hablar del síndrome de Astenia crónica.
¿La sufres?
   La Astenia crónica se da con mayor frecuencia en mujeres y suele acompañarse de dificultad de concentración, dolor de cabeza, trastornos del sueño, déficit en la memoria, ganglios hinchados, dolor muscular y articular pérdida de fuerza o décimas de fiebre entre otros trastornos.

miércoles, 4 de octubre de 2017

Aspirina: Historia de la


 Probablemente, la historia de la aspirina no tenga final.
Hipócrates, Celso, Dioscórides... ya señalaron en sus tratados las propiedades de las hojas
y la corteza del sauce. Actualmente, la aspirina todavía ofrece múltiples caminos para su investigación y desarrollo.
Gracias a la “doctrina de los signos”, la localización del sauce en terrenos húmedos y fríos permitiría descubrir sus propiedades antitérmicas y analgésicas.
   Desde los inicios de la humanidad, el hombre ha estado buscando continuamente remedios para poder combatir el dolor. Así, para referirnos al medicamento, nos tenemos que remontar a las civilizaciones más antiguas.
   Para el hombre primitivo solamente el dolor de causa externa (un traumatismo por ejemplo) era justificable, mientras que los dolores producidos por una enfermedad tenían una connotación mágica o maléfica, por tanto los brujos o los hechiceros eran quienes se encargaban de luchar contra el dolor o la enfermedad, ayudados de amuletos o ritos mágicos para conjurar o contentar a los seres mágicos que les atacaban.
   En la civilización antigua que corresponde a la egipcia, hebrea o asirio-babilónica el dolor tenía un componente más religioso y estaba considerado un castigo divino a los pecados cometidos. En su tratamiento se usaron las plantas medicinales, y parece ser que en Egipto se consumía la Adormidera y el Cáñamo contra el dolor
EL SAUCE Y LA CINCHONA
   Alrededor del año 400 a. de J.C, Hipócrates, que es considerado el padre de la medicina, recomienda una tisana a base de corteza de Sauce como remedio para aliviar los dolores del parto y para bajar la fiebre. Pero, no sólo Hipócrates, también los discípulos de Aristóteles hablan de la corteza de los géneros Spírea y Sálix como tratamiento contra el dolor.
   Por otro lado, parece ser que los indios precolombinos usaban como sustancia medicinal el agua de cocción de las hojas y corteza del Sauce.
   El Sauce es un árbol de buen porte, de la familia de las salicáceas, que se cría en bosques húmedos, orillas de corrientes de agua y tierras pantanosas de toda Europa. Su acción terapéutica radica en una sustancia llamada salicilina que se encuentra mayoritariamente en la corteza.
   En el siglo 1 d. J.C., Celso utilizaba el extracto de hojas de sauce para reducir la inflamación, y Dioscórides, médico militar de los ejércitos de Nerón, recomienda una cocción de hojas y corteza para aquellos enfermos que padecen gota, y extracto cocido con aceite rosado para calmar el dolor de oídos, con preferencia sobre otros remedios a base de opio.
   Pero el Sauce será olvidado hasta el siglo XVIII y durante todo este periodo fue sustituido por el opio, que era el analgésico más conocido entre la comunidad médica (y aún así, no era muy bien aceptado por el gran efecto sedativo que tenía).
   Surgen entonces leyendas de un árbol milagroso que crece en América del Sur y que curaba las fiebres altas.  Este “árbol de la fiebre” no es más que la Cinchona y rápidamente su corteza fue importada por los Jesuitas, de ahí que también reciba el nombre de “árbol de los jesuitas”. La corteza de Cinchona se usó como analgésica y antipirética (contra la fiebre) pero existían muchos motivos para dejar de consumirla, entre ellos su fuerte sabor amargo, sobre todo cuando se toma en forma de infusión o extracto. Este sabor amargo de la Cinchona contribuiría en la historia de la Aspirina. Actualmente la quinina, principio activo de la corteza de la Cinchona, sólo se usa en el tratamiento de la malaria como antipalúdico.
   En aquella época se creía en “la doctrina de los signos”, un pensamiento basado en la capacidad de la naturaleza para poner siempre el remedio al lado del mal, es decir, el mejor lugar para encontrar la solución a una enfermedad es el mismo sitio donde la enfermedad se produce. La localización del Sauce en terrenos húmedos y fríos permitiría descubrir sus propiedades antitérmicas y analgésicas.
   El reverendo Edward Stone, un clérigo inglés, mientras paseaba por una pradera de Chipping Norton se le ocurrió probar la corteza del Sauce blanco (Sálix alba) al estar influenciado por la doctrina de las señales si los Sauces crecen en aguas propicias a la aparición de fiebres, es probable que estos Sauces puedan usarse contra esta fiebre.
   Stone quedó muy impresionado con el sabor tan amargo de la corteza de Sauce, y lo relacionó con la amargura de la Cinchona, lo que le llevó a pensar que podría tener las mismas propiedades que “el árbol de los jesuitas”. Stone, decide probar el extracto de la corteza de Sauce con unas 50 personas, encontrándolo válido para paliar las fiebre.
   El 2 de junio de 1763, Edward Stone informa a la Royal Society of Medicine de Inglaterra de la eficacia de la corteza del sauce en el tratamiento de la fiebre.
   De aquí en adelante, la corteza de sauce va a ser reconocida como un eficaz remedio contra la fiebre y se va a ir prescribiendo progresivamente como sustitutivo de la corteza de Cinchona que gradualmente era más escasa y por tanto más cara.
EL ÁCIDO ACETILSALICÍLICO
   Unos 60 años después, en 1825, se descubre que el sabor amargo del sauce es debido a una sustancia amarillenta a la que llamaron salicilina.
  
Una década más tarde, un químico napolitano, Rafael Piria, obtiene el ácido salicílico a partir de la salicilina.  También se consigue aislar el ácido salicílico de otras especies, como la Spírea ulmaria, que más tarde influiría en el nombre de la aspirina.
   En 1853, Charles Fréderic Gerhart acetiló el ácido salicilico (reacción entre el cloruro de acetilo y el salicilato sódico -sal sódica del ácido salicílico-), pero dado lo inestable que era este compuesto no prosiguió la investigación.
   Gerhart murió sin saber que su compuesto, el ácido acetilsalicílico (AAS), mas tarde revolucionaria al mundo. Tuvo en sus manos la primera aspirina.
   Era para todos muy claro que el ácido salicílico, era un buen analgésico y un buen antipirético, por lo que se perfeccionó su proceso de síntesis para poder producirlo a gran escala, pero también se sabían las amplias molestias que causaba, principalmente irritaciones de boca, esófago y estómago.
   En 1897, Félix Hoffmann, un químico alemán de 29 años, que trabajaba para la firma Bayer, empieza a buscar alternativas al ácido salicílico ya que su padre, aquejado de una fuerte artritis, tenía el estomago enfermo a cambio de calmarse el dolor con ácido salicílico.
   Hoffmann encuentra las notas que hacía 40 años había escrito Gerhart y junto a Heinrich Dreser modifican su método, obteniendo un ácido acetilsaliclico (AAS) mucho más puro y mucho más estable.
   Al principio, el AAS quedó olvidado como otros muchos descubrimientos, ya que se creía que los salicilatos tenían una marcada acción cardiotóxica, que probablemente aparecía por la altas dosis que se administraban.
   Al cabo de más o menos un año, se repartieron muestras de AAS entre los médicos de Berlín, el éxito estaba claro: el AAS era útil para los dolores de cabeza, para los dolores articulares y para reducir la fiebre . Además no cabía duda que el AAS era mejor tolerado por el tracto digestivo que su antecesor, el ácido salicílico.
Fréderic Gerhartmurió sin saber que su compuesto, el ácido acetilsalicílico, revolucionaría el mundo.
Tuvo en sus manos la primera aspirina.
LA ASPIRINA

   En 1899, el ácido acetilsalicílico es bautizado con el nombre de Aspirina (‘A” por el acetil y “SPIR” por la Spírea ulmaria, planta de la que también se obtuvo ácido salicílico.
   El principio del siglo XX fue un éxito para la aspirina, tanto en Europa como en los Estados Unidos. A la vista de éste éxito no es de extrañar que rápidamente salieran competidores del AAS e incluso llegaron a lanzarse al mercado productos con distintos nombres, aludiendo su superioridad sobre la aspirina, pero que en su fórmula sólo contenían AAS.
   En los países con menos recursos económicos, las tabletas de aspirina llegaron a venderse sin envase y por unidades pues los consumidores no podían pagar el coste del envase entero.
   En muchas farmacias de América latina ofrecían la verdadera ASPIRINA o la Aspirina de imitación, las falsificaciones eran un secreto a voces.
   Surgieron nuevos productos analgésicos y antipiréticos que competían con el AAS pero por muy buenos que fueran todos ellos, carecían de una propiedad esencial, que sí la tenía la aspirina, la acción antiinflamatoria.
   En 1985, el AAS vuelve a sorprender, se anuncia una nueva propiedad que consiste en la capacidad de inhibir la agregación plaquetaria, reduciendo así las posibilidades de formación de un coágulo en los vasos sanguíneos coronarios que irrigan el co
razón, y con ello la posibilidad de un ataque cardiaco, también por esta capacidad antiagregante plaquetaria se reduce la trombosis venosa después de una intervención quirúrgica.

INVESTIGACIÓN, Y FUTURO

   Actualmente el AAS continúa usándose para aliviar todo tipo de dolor principalmente dolores de cabeza, molestias musculares, dolores menstruales y artritis, además de usarse como febrífugo.
   No obstante, es evidente, que las investigaciones en torno al AAS no han acabado y continuamente se buscan nuevas aplicaciones.
   Las prostaglandinas son un grupo de sustancias de tipo hormonal que las podemos encontrar en muchos órganos y tejidos del organismo. La aspirina es capaz de inhibir la síntesis de estas prostaglandinas por bloqueo del enzima ciclo-oxigenasa. De este modo, podemos explicar la facultad de aliviar el dolor por parte del AAS ya que al bloquearse la ciclooxigenasa no se formarán las prostaglandinas implicadas directamente en los procesos dolorosos.
   El efecto antiinflamatorio del ácido acetilsalicílico, también se basa en inhibir la vía de síntesis de las prostaglandinas.
   Cuando existe un proceso infeccioso siempre se produce un aumento de la temperatura corporal, la Aspirina tiene la facultad de inhibir a la ciclo-oxigenasa impidiendo la formación de prostaglandinas que actúan en los centros moduladores de la temperatura del hipotálamo.
   En cuanto a la acción de antiagregante plaquetario la aspirina: inhibe al tromboxano A2 que está implicado en la vía de la coagulación, así pues, se impide que realice su función evitando que se incremente la viscosidad sanguínea.
   Derivado del bloqueo de la ciclo-oxigenasa y por tanto la inhibición general de síntesis de prostaglandinas en el conjunto del organismo, da lugar a efectos secundarios, particularmente trastornos gastro-intestinales.
   La historia de la aspirina es análoga a la de otros muchos fármacos que actualmente encontramos en las farmacias. Muchos medicamentos comenzaron siendo plantas medicinales o remedios caseros, hasta que se descubre el principio activo y se desarrollan nuevas moléculas por modificaciones en la estructura original. Se intenta así, evidenciar el mecanismo de acción en el organismo, con motivo de mejorar sus propiedades terapéuticas y evitar en lo posible los efectos secundarios.
   Por todo ello, quizás, la historia de la aspirina nunca tenga final.



 

lunes, 2 de octubre de 2017

Aromaterapia: Introducción a la Aromaterapia, 4 y última parte


CONSERVACIÓN
   Generalmente los aceites esenciales se encuentran en frascos de vidrio muy oscuro para resguardarlos de la luz, con un tapón hermético que los protege del aire y de la evaporación y con un cuentagotas inserto que permite una segura dosificación.
   Si se mantienen las condiciones óptimas los aceites esenciales se conservan durante largos períodos, variables según el tipo de aceite. Los más delicados son los cítricos, que a causa del método de extracción (expresión de la cáscara), tienden a formar leves depósitos en el fondo del frasco en el transcurso de seis a doce meses (las ceras del limón), esto no altera en lo fundamental su calidad, basta agitar bien el frasco antes de su uso. Otros aceites esenciales se conservan perfectamente durante tres, cinco o más años, el pachuli se asemeja al buen vino, que mejora con el tiempo.
   Cada vez que abrimos un frasco su contenido se pone en contacto con el aire, y ello origina un cierto grado de oxidación. Por lo general, las esencias se conservan en frascos de 5, 10 y 20 ml. No es mala idea conservar los aceites esenciales en el frigorífico, pero muchos se volverán densos y deberán alcanzar la temperatura ambiente antes de ser utilizados.
COMPOSICIÓN QUÍMICA DE LOS ACEITES ESENCIALES
   Según el estudio químico de esencias naturales realizado en 1919 por Bernabé Dorronsoro y Ucelayeta, catedrático de la facultad de farmacia de la Universidad de Granada, las esencias son, en general, productos muy complejos, en cuya composición figuran: carburos de hidrógeno (alicíclicos, terpenos y sesquiterpenos), aldehidos, cetonas, alcoholes, ácidos, éteres, fenoles y éteres fenólicos, óxidos terpénicos y, menos frecuentemente, lactonas, compuestos nitrogenados y sulfurados y parafinas.
EN EL HOGAR

   Las esencias poseen en general una acción aromatizante, y es oportuno conocer sus efectos para poder realizar la elección adecuada. Son muy variadas las formas de difundir los aromas en el ambiente. Ante todo, es necesario saber que el calor moderado favorece su difusión en el aire, pero si es demasiado intenso puede alterar sus características.
   Algunos de los utensilios que se emplean para la difusión de los aceites esenciales son humidificadores, vaporizadores, pulverizadores...
   El agua es un buen vehículo para la dilución y difusión de los aceites esenciales (en vapores, mediante pequeñísimas gotas pulverizadas en el aire).
Cuando empleamos un aceite esencial con la idea de perfumar el ambiente, estamos además inhalándolo, lo que hace que nos estemos favoreciendo de
sus propiedades beneficiosas.
PROPI EDADES TERAPÉUTICAS DE ALGUNOS ACEITES ESENCIALES
   Una propiedad fundamental de los aceites esenciales es que, en primer lugar, favorecen la curación natural, estimulando y reforzando los mecanismos de defensa del organismo.
   Por ejemplo, el aceite esencial de tomillo y el de manzanilla estimulan la formación de glóbulos blancos, y en el caso del aceite esencial de lavanda estimula la regeneración de cé1ulas.
   En cuanto a su poder restablecedor de la armonía, actúan como normalizadores de órganos y funciones. Así, cuando las propiedades curativas que se enumeran de un aceite esencial nos parecen excesivas, hemos de pensar que en realidad lo que el aceite esencial consigue es normalizar la función u órgano. En el caso de aceites esenciales a los que se les atribuyen propiedades sedantes, antidepresivas, euforizantes... lo que hacen en realidad es normalizar el estado emocional del paciente.
   Cuando un aceite esencial tiene propiedades normalizadoras de los procesos digestivos, enumeramos sus propiedades carminativa, eupéptica, favorecedora de digestiones lentas, estimulante del apetito, antiespasmódico...
Propiedades antisépticas y bactericidas: Todos los aceites esenciales las poseen en mayor o menor grado. Destacan el de ajedrea, lavanda, tomillo, clavo, eucalipto.
Propiedades irritante-estimulantes: Poseen esta acción por vía externa los aceites esenciales de trementina, romero... que provocan rubefacción y aumento de la microcirculación.
   Por vía interna, esta acción la pueden desarrollar a diferentes niveles los aceites esenciales de eucalipto, niauli, pino.., estimulando las células de mucus y aumentando los movimientos del epitelio ciliado a nivel del árbol bronquial. Otros, de manera análoga, producen vaso-dilatación a nivel renal, causando efecto diurético, como es el caso del de romero, enebro...
Propiedades antiespasmódicas: Propiedad muy generalizada en los aceites esenciales, la poseen el de ajedrea, ciprés, lavanda, menta, Salvia officinalis, Salvia sclarea, tomillo. Algunos se prefieren para suprimir o disminuir los espasmos gastrointestinales, como el de hinojo y menta...
Propiedades vulnerarias: Propiedad muy común en los aceites esenciales, se refiere a su poder para cicatrizar, desinfectar, calmar el dolor y curar heridas, quemaduras, rozaduras, úlceras...                                        
Efectos sobre las emociones: El efecto que los aceites ejercen sobre nuestra mente añade una nueva dimensión a sus aplicaciones curativas. Algunos aromaterapeutas opinan que todos tienen efecto sobre la mente, pero es este un campo todavía por estudiar.
   Se sabe que el aceite esencial de romero es un estimulante cerebral, útil en casos de fatiga mental, pues despeja la mente y estimula la memoria. El de lavanda junto con el de mejorana nos aliviarán del estrés cotidiano, por su efecto sedante y antidepresivo, así como de la ansiedad, angustia... El de eucalipto estimula la mente y tiene efecto euforizante.
MODOS DE UTILIZACIÓN DE ACEITES ESENCIALES EN CASOS DE...

 Acidez gástrica y dificultad digestiva (Indigestión, nauseas): En uso externo, masajear la región del hígado y el estómago con un aceite corporal que contenga a partes iguales esencia del limón (cáscara) y los aceites esenciales de romero, mejorana y mandarino.
Aparato genital de la mujer (desarreglos del ciclo menstrual, pérdidas, vaginitis, vulvitis): Para uso externo, mezclar a partes iguales los aceites esenciales de Salvia sclarea y Salvia officinalis, ciprés y mejorana para la composición de una loción terapéutica. Masajear la zona del bajo vientre, los tobillos y los pies 1 o 2 veces al día.
   Los baños aromáticos con aceite esencial de lavanda y tuya a partes iguales son también aconsejados.
Artritis (dolor de las articulaciones, reumatismo, esguinces, torceduras, distensiones): Mezclar a partes iguales los aceites esenciales de abedul amarillo, gaulteria, mejorana, tuya, pino blanco y menta para la composición de una loción terapéutica. Masajear enérgicamente las zonas dolorosas 3 o 4 veces al día.
Cefaleas (tensión cervical, congestión cefálica, tendencia al vértigo): Mezclar a partes iguales los aceites esenciales de lavanda, mejorana, laurel y gaulteria para la composición de una loción terapéutica. Masajear enérgicamente la región cervical, la frente y las sienes. Respirar de forma acompasada el aroma de los aceites esenciales.
Celulitis (piernas pesadas, pistoleras): Mezclar a partes iguales los aceites esenciales de tuya, ciprés, geranio oloroso, romero, salvia y esencia de limón (cáscara), para la composición de una loción terapéutica. Masajear enérgicamente cada pierna individualmente partiendo de la nalga hasta la rodilla, intentando hacer penetrar la loción. Después, manipular las articulaciones para masajear de forma progresiva más profundamente. Este tratamiento se aplica durante un periodo de 6 meses a razón de una vez por día, según la congestión de los tejidos musculares.
Fatiga general: Se aconseja un baño aromático con lavanda. Mezclar a partes iguales los aceites esenciales de geranio oloroso, ylang-ylang, mejorana y mandarino, 10 gotas del de menta, 10 del de canelero y esencia de limón (cáscara), para la composición de un aceite para el cuerpo. Masajear todo el cuerpo con especial atención a las extremidades, tales como manos y pies.
Fiebre: Se aconseja un baño aromático con lavanda. Mezclar a partes iguales el aceite esencial de lavanda y el de mejorana, para la elaboración de un aceite para el cuerpo. Masajear los antebrazos, las manos las piernas y los pies.
Piel (piel seca, agrietada y con manchas, rápido envejecimiento, pérdida de elasticidad): Mezclar en partes iguales los aceites esenciales de palo de rosa, pachuli, ylang-ylang, geranio oloroso y romero, y las esencias de cáscara de limón y naranja, para la composición de un aceite corporal y fácil. Masajear el cuerpo o el rostro con movimientos circulares, una vez al día al acostarse.
   Un baño aromático de aceites esenciales de pachuli, lavanda y palo de rosa en iguales cantidades es también muy aconsejado.

domingo, 1 de octubre de 2017

Aromaterapia: Introducción a la Sromaterapia


ELABORACIÓN DE ACEITES ESENCIALES DE GRAN CALIDAD

   Los aceites esenciales tienen que ser de la máxima calidad, puros y sin adulteraciones, para que ejerzan sus efectos terapéuticos. Obviamente, es muy importante que las sustancias activas concentra da sean siempre naturales, preferiblemente no contaminadas con residuos químicos o tratamientos antiparasitarios, y sin restos de diluyentes.
   En el proceso de producción de plantas aromáticas para las industrias alimentaria y del perfume se incluye el uso de pesticidas y fertilizantes, ya que estas sustancias aumentan el rendimiento de los cultivos, en cambio, para la aromaterapia se prefieren los métodos de cultivo orgánicos y naturales, puesto que los productos agroquímicos pueden persistir en la mezcla una vez finalizado el proceso de extracción.
   La calidad y las propiedades de un aceite esencial dependen de la variedad botánica de la planta. La falta de información puede llevar a la utilización de una especie botánica distinta, con propiedades y olor distintos. Por ejemplo, si necesitamos Ihimus vulgaris, puede suceder que nos den Thymus baeticus (tomillo basto), tomillo carrasqueño..., o sea, aceites esenciales de tomillos de otra especie, que resultan más baratos..., también puede ocurrir el mismo caso
si necesitamos Salvia officinalis, y comprobamos que se trata de Salvia lavandulifolia. Y así en muchos de los aceites esenciales. Por eso, lo primero que hemos de exigir de un aceite esencial es que lleve el nombre latino completo, especificando la especie, y mucho mejor si puede demostrarse que es de la especie indicada.
   El lugar de origen (condiciones climáticas, altitud, la naturaleza del suelo) influye también en la composición del aceite esencial, aunque se trate de la misma especie. Por ejemplo, un aceite esencial de Salvia officinalis cultivado en Francia (normalmente en tierras de mayor pluviometría y menor insolación) no tiene la misma proporción ni la misma calidad que el de uno obtenido en España. Cuando la variación de la composición en algún componente es importante, o sea, que se produce en cultivos repetidos, definimos dentro de esa especie un quimiotipo (2) distinto. En el caso del tomillo están descritos al menos seis quimiotipos distintos.
   Sus propiedades pueden depender también de la modalidad y del momento de la recolección, que coincidirá con la presencia mayoritaria de los componentes que caracterizan un aceite esencial determinado. Por ejemplo, en la menta piperita, al inicio de la floración predominan el neomentol y la mentona, y conforme va madurando la planta va disminuyendo la proporción de estos componentes y aumenta la concentración de mentol. Se elegirá el momento de recolección cuando mayor sea la proporción de mentol.
   La falta de reglamentación o el no cumplimiento de la existente son causas de modificaciones, adulteraciones.... a que pueden verse sometidos los aceites esenciales.
   Para el profano, la creencia en su consistencia oleosa abona el terreno para una posible adulteración con sustancias oleosas, así como el hecho de que el olor de un aceite esencial diluido sea preferido al ser muchas veces más agradable que el aceite esencial puro.
   El aromaterapeuta profesional dispone de un instrumento valiosísimo para conocer que en efecto se han cumplido todos los requisitos de calidad. Se trata de la cromatografía en fase gaseosa del aceite esencial, que sería el auténtico “carnet de identidad” del aceite esencial.
(2) Variación intraespecífica en cuanto a concentración y composición de principios activos.


El lugar de origen de la Planta, sus condiciones climáticas, altitud, naturaleza del suelo…, influye en la composición del aceite Esencial, aunque se trate de la misma especie.       
Sus propiedades pueden depender también de la modalidad y del momento de la recolección
EXTRACCIÓN
    El aceite esencial es una representación concentrada y dinámica de las propiedades curativas de la planta, y algunos autores creen incluso que contiene su fuerza vital. Esta es la razón fundamental por la que se debe tener mucho cuidado al extraer el aceite en su estado puro, sin olvidar que esa misma pureza, demostrativa de su gran calidad, lo convierte a su vez en una sustancia sumamente tóxica, con los consiguientes riesgos que entraña su manipulación y utilización, si el tratamiento no ha sido prescrito por un aromaterapeuta profesional.
   La mayor parte de los aceites esenciales se extraen mediante destilación en arrastre de vapor; otros requieren el empleo de solventes que deberán ser eliminados progresivamente, un ideal que en la mayoría de los casos es imposible de cumplir, ya que difícilmente se puede conseguir una destilación sin un mínimo resto de solventes.  Es importante que las plantas utilizadas para obtener los aceites esenciales provengan de cultivos biológicos, biodinámicos u orgánicos, o que se trate de plantas espontáneas que crezcan alejadas de la contaminación urbana, industrial o agrícola. Para la extracción de los aceites esenciales en su estado puro se pueden aplicar distintos procedimientos, la selección del método dependerá de la localización del aceite esencial en la planta.  Así,
por ejemplo, las glándulas de aceite esencial de las plantas pertenecientes a la familia de las labiadas, como el espliego o la menta, se encuentran en un lugar de fácil acceso, la superficie de las hojas, lo que permite que estas plantas sean adecuadas para la destilación.
   Este proceso de destilación en arrastre de vapor, el más conocido y utilizado, se realiza introduciendo el material vegetal fresco o desecado muy comprimido en un alambique que se expone al vapor, el calor provoca que las glándulas estallen y que su aceite se evapore mezclándose con el vapor. Más tarde, un sistema de refrigeración retorna el vapor a su estado líquido original y el aceite esencial se separa del agua, quedando en la parte superior.
   En los casos de canela, clavo, sasafrás y hoja de mandarino, más densos que el agua, comprobamos que su aceite esencial queda en la parte inferior, y en cuanto a la semilla del perejil, es difícil separar el agua
de la esencia, ya que ambas tienen una densidad muy parecida.
   Para el uso aromaterápico de semillas de anís, bayas de enebro, apio y zanahoria es preferible su trituración como paso previo a la destilación.
   Está comprobado que no hay una duración establecida del proceso de destilación.
Consideraciones previas
   Los aceites esenciales son sustancias muy concentradas y activas, por lo que basta una pequeñísima cantidad, una o dos gotas cada vez, para obtener un buen resultado. Paracelso, médico suizo del siglo XVI, ya indicaba que la dosis puede hacer de cualquier sustancia un veneno, y con los aceites esenciales debe prestarse una particular atención, excederse no mejora el resultado, y podría, si el olor es demasiado intenso, originar dolores de cabeza o náuseas.
   Muchos aceites esenciales son muy potentes y pueden resultar tóxicos si se utilizan en estado puro, sin diluir, durante un prolongado período de tiempo. No deben tomarse nunca por propia iniciativa los aceites esenciales por vía interna, y aunque algunos pueden administrarse por vía oral, sólo deberán emplearse bajo la supervisión de un naturópata o aromaterapeuta profesional.
   Los aceites cítricos son fotosensibles a los rayos ultravioletas y pueden provocar reacciones cutáneas.  Después de un tratamiento con este tipo de aceites evite la exposición a la luz solar (o a otras fuentes de rayos ultravioletas) durante un mínimo de cuatro horas.
   Mantener los aceites esenciales alejados del alcance de los niños. Normalmente no se suministran aceites esenciales a los más pequeños por vía oral.
   En casos de contacto accidental del aceite esencial puro con los ojos, aclárelos rápidamente con abundante agua.
   Los aceites esenciales se encuentran entre las poquísimas sustancias capaces de atravesar la barrera protectora de la piel y penetrar en el organismo. Los usaremos siempre:
+ Diluidos, salvo alguna excepción terapéutica.
+ En dosis muy reducidas, lo que significa pocas gotas.
+ Prestando atención, al hecho de que los aceites esenciales obtenidos de la familia botánica de las rutáceas, como la bergamota, contienen furocumarina, sustancia fototóxica que puede dar lugar a pigmentaciones desiguales si se aplica antes de la exposición al sol.
En condiciones óptimas los aceites esenciales se conservan durante largos períodos, variables según el tipo de aceite. Se suelen presentar en frascos de vidrio oscuro para resguardarlos de la luz, con un tapón hermético que los protege del aire y la evaporación, y un cuentagotas que permite una segura dosificación.